lunes, 22 de octubre de 2012

Historia de la sexualidad


La sexualidad varía de una cultura a otra y en el contexto socio-histórico en que se desarrolle.

Durante la prehistoria existieron dos etapas: la monogamia natural y la monogamia que tenía como
finalidad asegurar el patrimonio familiar.

En el Antiguo Testamento, se señalan las normas que regulaban la conducta sexual de la época. En el judaísmo, el matrimonio tenía como finalidad la descendencia y la esposa hebrea tenía el “privilegio” de compartir los favores del esposo con otras esposas secundarias; pero si la esposa era infiel, era apedreada.

En la cultura egipcia el incesto estaba permitido y la circuncisión tenía un carácter ritual en la adolescencia. En Grecia se toleraba la homosexualidad masculina entre adultos y adolescentes púberes dentro de un contexto educativo. En Atenas las mujeres no podían andar solas; éste era un privilegio exclusivo de las hetairas (prostituta fina).

En la Edad Media la Iglesia refrenda el matrimonio monógamo y declara al instinto sexual como demoníaco. En 1530 la Reforma protestante de Martín Lutero admite el primer divorcio, solicitado por Enrique VIII para separarse de Catalina y casarse con Ana Bolena.

En la Edad Media aparecen en Europa las enfermedades de transmisión sexual, que fueron consideradas como un castigo celestial.

Durante los siglos XVIII y XIX, o época victoriana, conductas sexuales como la masturbación eran consideradas inapropiadas.

En nuestros días, la manifestación de la sexualidad ocupa un lugar importante dentro de la vida cotidiana. El cuidado por desarrollarla en forma libre y plena se hace cada vez más evidente y necesaria en la civilización moderna.

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